Cuidado de la Creación
Actualizado: 16 sept

El Papa León está celebrando el mes de septiembre como el Tiempo del Cuidado de la Creación. Esta iniciativa, que comenzó con el Papa Francisco, nos invita como Iglesia a renovar nuestro compromiso con la creación por medio de la oración, la conversión y acciones concretas de cuidado y responsabilidad. El 1 de septiembre, el Papa celebró una “Misa por el Cuidado de la Creación”. Nosotros también celebraremos esta Misa durante este mes, los días 2, 19, 25 y 28, en la Misa de las 8:00 a. m.
Toda la creación es un regalo de Dios, y todo regalo trae consigo una responsabilidad. Nuestra fe cristiana nos ayuda a reconocer nuestro hogar común no simplemente como algo que podemos utilizar, sino como un don que recibimos con gratitud y que estamos llamados a cuidar con amor. Cada vez que celebramos la Misa, nuestra acción de gracias a Dios también nos impulsa a vivir nuestro compromiso: cuidar la creación es cuidar la vida, cuidar a nuestros hermanos y hermanas —especialmente a quienes son más vulnerables— y pensar también en las generaciones que vendrán después de nosotros.
En el Evangelio de hoy, Jesús nos ofrece una hermosa promesa: “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. ¡Qué palabra tan llena de esperanza! No tenemos que enfrentar solos los desafíos de nuestro mundo. Cristo está con nosotros cuando nos reunimos con fe, en oración, solidaridad y servicio. Cristo está presente cuando los vecinos se unen para ayudar a las familias después de un desastre. Está presente cuando las comunidades trabajan para proteger las fuentes de agua y los espacios verdes. Está presente cuando los jóvenes alzan su voz con valentía por el mundo que recibirán como herencia. Y está presente cuando cada uno de nosotros comparte sus dones para proteger a los más vulnerables y trabajar por el bien de todos.
Nuestro santo patrono, San Francisco de Asís, es también el santo patrono de la ecología y de nuestro hermoso estado de Colorado. Al acercarnos al 800.º aniversario de su muerte, recordemos su profunda alegría ante la belleza de la creación y su amor por cada criatura como don de Dios. Que su ejemplo nos despierte hoy a una nueva responsabilidad: contemplar la creación con gratitud, cuidarla con ternura y defenderla con valentía. Que, siguiendo sus pasos, hagamos de nuestro amor por Dios un amor concreto por nuestra casa común y por todos aquellos que la comparten con nosotros. Y que, unidos como hermanos y hermanas, seamos verdaderos constructores de paz, dejando a las generaciones futuras un mundo más hermoso, más justo y más lleno de esperanza.
P. Mark Zacker
Párroco














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