El Sufrimiento de hacer el bien



Por qué sufrimos cuando estamos tratando de hacer el bien? Si eso te sucede, ¡estás en buena compañía! Mire a Jeremías y Jesús en las lecturas bíblicas de hoy. ¡Realmente no podemos evitarlo! A veces tratamos de hacer lo correcto pensando que ganaremos amigos e influiremos en las personas. Pero pronto nos damos cuenta de que hacer el bien no siempre nos hace populares.

Primero, hay algunas personas que obtienen placer del pecado. Cuando hablamos, les duele la conciencia. Detener su pecado implica cierta pérdida de placer, por lo que su reacción es tratar de callarnos o alejarnos. Esto sucede mucho en la vida familiar.

En segundo lugar, algunas personas realmente obtienen ganancias del pecado. El aborto, el tráfico sexual, la pornografía son solo algunos ejemplos. Cuando nos pronunciamos, nos topamos con el poder y la riqueza de estas y otras industrias. Usarán cualquier medio disponible para intimidarnos, destruir nuestra reputación o demandarnos. Esto sucede mucho en la política y los negocios.

Por último, a veces incluso nuestros amigos se vuelven contra nosotros. Pueden ser intimidados porque temen ataques en su contra por estar con nosotros. Esto puede suceder en cualquier lugar; entre familiares, vecinos o compañeros de trabajo.

¡No te sorprendas! Todo esto es parte de nuestro mundo caído y pecaminoso. Seguir a Jesús conducirá inevitablemente a conflictos con otros que no siguen a Jesús.

Al mismo tiempo, tampoco podemos ceder al odio, la amargura y la justicia propia. Si hacemos eso, ciertamente no ayudará. Medita lentamente en las famosas palabras de San Pablo de nuestra segunda lectura: “El amor es comprensivo, el amor es servicial. . . No se irrita ni guarda rencor. . . El amor disculpa sin límites. . . Soporta sin límites.” Nuestro desafío es aprender a sufrir sin dejar de practicar y mostrar amor. Hablamos con la esperanza de que todos se arrepientan y se salven al entrar en el amor de Dios. ¡No te rindas!

P. Mark Zacker

Administrador parroquial