Herencia Hispana



Damos la bienvenida a nuestro obispo James Golka este domingo. Al concluir el Mes de la Herencia Hispana nos presenta una gran oportunidad a pedirle a nuestro Señor y nuestra señora de Guadalupe a bendecirnos abundantemente. Nuestro obispo habla español muy bien y tenemos ganas a conocerle y celebrar la Misa con él.

Con motivo del Mes de la Herencia Hispana, el obispo auxiliar de Denver, Jorge Rodríguez, dio varios consejos que pueden ayudar a los padres de familia transmitir la fe católica a la próxima generación.

Uno de los retos más grandes con que las familias hispanas se encuentran en el presente es el de la transmisión de la fe a sus hijos, que viven en otro contexto. Más allá del problema del idioma que puede dificultar la transmisión de la fe, el obispo cree que los padres hispanos deben esforzarse por comunicarles a sus hijos esa experiencia de fe católica hispana. Para poder realizar esta tarea cree que hay cuatro cosas fundamentales que los padres de familia deben hacer.

En primer lugar, no deben perder la esperanza.

“Primero, nunca hay que perder la esperanza. ¿Por qué? Porque esa semilla que sembró el día de su bautizo cuando lo llevaste a hacer su primera comunión; eso queda”, dijo. “Se van, abandonan [la fe], dicen que ya no creen en Dios, pero esa semilla está allí… Y por eso digo: ‘Hay que tener mucha esperanza’, porque Dios sabrá cómo volver al alma de ese niño, de esa muchacha, de ese muchacho”.

En segundo lugar, los padres deben rezar a diario por la salvación de sus hijos. “Los padres de familia tienen el deber fundamental de rezar por la salvación eterna de sus hijos. Eso debe de ser la principal oración de mi día… hasta que sea la última oración que yo pronuncia antes de morir”, insistió.

Además, los padres deben ser ejemplo vivo de lo que se profesan.

“A veces los hijos ven y se escandalizan… Cuando la fe que cantamos, profesamos en la Iglesia en casa no se vive, (más bien se vive lo contrario), esa disociación en la cual el video y el audio don’t match, no van, hace que algo se quiebre en el alma de ese hijo y empiece a cuestionar la sinceridad, la verdad de esa fe”, aseguró Obispo Rodríguez. Por ello, los padres deben ser los primeros en intentar, con sinceridad, vivir una vida coherente con la fe.

Por último, se debe hacer oración en familia. El prelado recalcó que orar en familia es también parte de ese ejemplo de la importancia de vivir la fe en el hogar y en la vida diaria. “Todo eso va quedando”, concluyó el obispo. “Como que va cayendo la gotita de agua y se va haciendo un pocito en el alma del muchacho y tú nunca sabes cuándo en ese pocito va a florecer otra vez la fe”.

Rev. Mark Zacker